Un deleite para tu mirada

Las medusas del acuario Inbursa pueden ser contempladas gracias a una luz artificial que las hace aún más llamativas.
Foto CAMILA MATA
Olvida los filtros de Instagram. En esta guía te llevamos a lugares en la Ciudad de México que te cautivarán, ya sea por sus vitrales, arquitectura o belleza natural
Por Jesus Díaz y Araceli García

En toda obra hay un creador. 

Las diosas de los vitrales del Castillo de Chapultepec, por ejemplo, nacieron en  Francia —en los hornos de la compañía Champigneulle Fills— pero fue Porfirio Díaz quien las concibió en 1900: Quería que México se modernizara. Que fuera Europa. 

No lo fue. Hoy confluyen por igual los muebles del expresidente que los murales de la Revolución de David Alfaro Siquieiros.

En 1906, el mismo mandandatario, con el mismo afán, miró hacía arriba atónito para contemplar la obra de Jacques Gruber: un magno vitral al estilo Tiffany que sirve como bóveda de el primer Centro Comercial estilo europeo.

No lo es ya. Hoy se llama Gran Hotel Ciudad de México. Un emblema de la capital.

El kiosko morisco tuvo otra suerte, fue concebido por el ingeniero José Ramón Ibarrola para una feria en Estados Unidos y lució después en la Alameda, pero Díaz  -antes de que lo exiliaran a él- lo exilió a Santa María la Ribera.

Ahora es lo que no era. Un lugar contemplativo, que sorprende y relaja a los paseantes. 

El diseño contemporáneo, como el de la Biblioteca Vasconcelos, de Alberto Kalach, es algo inimaginable para alguien del siglo pasado. La manera en la que este lugar se concilia con la ingravidez: los libros parece que se suspenden, que flotan.

En esta guia queremos que te sorprendas con los rincones en la ciudad que son un deleite para la mirada. Desde luego con lo afrancesado, lo ibérico y lo moderno, pero también con la naturaleza, con la perplejidad de la evolución.

México es lo que es. Aqui los paseantes pueden contemplar por igual a una medusa presumida, que a una diosa por encargo.

 



El cuerpo de una tortuga verde está diseñado para nadar, sin embargo, no todas lo aprenden: la primera vez que que una de ellas habitó el Acuario Inbursa  se hundió. Su origen es toda una travesía.“Unas personas la robaron de una liberación y se la llevaron a su casa. La tenían aquí en la ciudad en una pecera de un metro cuadrado donde no se podía ni mover. La gente entró en razón y habló a las autoridade




Chapultepec es un palabra de origen náhuatl —chapulli, saltamontes;  tepe(tl), cerro—.Ese “cerro del chapulín”, que hoy contiene el Castillo de Chapultepec, tenía en su cima un almacén de pólvora, pero con el tiempo ostentó  la residencia de  Maximiliano de Habsburgo; luego el hogar de presidentes mexicanos, de entre 1884 y 1935. Lázaro Cárdenas acabó con eso. Instauró lo que hoy es el Museo Nacional de Historia.El lugar presume 90 mi




Grandes cubículos iluminados de luz y color se alzan al entrar a la Biblioteca Vasconcelos. Los espacios cubiertos de estantes guardan cientos de libros en espera de ser leídos.El recinto creado por el arquitecto mexicano Alberto Kalach fue inaugurado hace apenas 11 años y en él se esconde algo más que una tradicional biblioteca. Al visitarlo se puede escoger entre las salas multimedia, infantiles, o de música, así como el área dedicada a ciegos y débiles visuales. Los libros




Cuadros de colores en perfecto desorden te remiten a ese cubo de rubik sin resolver o a la magia de un caleidoscopio. Se trata de la Plaza de las artes —Aula Magna José Vasconcelos— del Centro Nacional de las Artes.Uno de los puntos de la ciudad en el que diversas expresiones artísticas convergen es el Cenart. El recinto creado hace más de 20 años debe su naturaleza al trabajo de arquitectos como Ricardo Legorreta, Luis Vicente Flores y Teodoro González de León. A




Niños en patines, turistas y hasta vendedores de algodones de azúcar caminan a través de los arcos del Kiosco Morisco, en la Alameda de Santa María la Ribera.La estructura diseñada en 1884 alguna vez estuvo  en el sitio que ahora ocupa el hemiciclo a Juárez. Actualmente no sólo sirve de escenario para aquel que busque la mejor selfie. Alrededor puedes encontrar restaurantes y museos.Si lo que buscas es saciar el hambre a la vez que disfrutas de la vista puedes visita




Se dice que Agustín Lara tocaba el piano y de vez en cuando, al inspirarse durante su interpretación, miraba a los vitrales del que ahora es el Gran Hotel Ciudad de México. El Centro Mercantil fue el primer gran almacén o tienda departamental que existió en la capital. Es un edificio art nouveau con el sello del Porfiriato.Se inauguró el 2 de septiembre de 1899, pero fue siete años después cuando lució en su esplendor con este trabajo realizado por el francés Jacq